Antes de entrar de lleno en el mundo de los cortometrajes es necesario tener en cuenta algún dato importante, como su duración. Esta va desde menos de un minuto hasta los 30 minutos. Las películas entre 30 y 60 minutos son mediometrajes. A partir de una hora de duración se les considera largometrajes.

Se suelen usar para tratar temas menos comerciales o en los que el autor tiene más libertad creativa. Muchos jóvenes creadores usan estos para dar sus primeros pasos en la industria cinematográfica y bastantes directores de cine consagrados hoy en día comenzaron con estas producciones.

Uno de los grandes problemas a los que se enfrentan los cortometrajistas es la ausencia de un mercado definido para estas obras. Son aún pocos los circuitos de exhibición comercial de cortometrajes pese a que, por otro lado, los concursos y certámenes de este género proliferan cada año.